GESTIÓN DE RESIDUOS INERTES ADECUADOS SERVICIOS INTEGRALES DE INGENIERÍA
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Historia

La evaluación del impacto ambiental surge en el fin de los años 60 en Estados Unidos con el nombre de “environmental impact assessment” (E.I.A.) – en algunos casos en lugar de “Assessment” se puede encontrar Analysis o Statement). El EIA introduce las primeras formas de control de las interacciones de las intervenciones humanas con el ambiente (ya sea en forma directa o indirecta), mediante instrumentos y procedimientos dirigidos a prever y evaluar las consecuencias de determinadas intervenciones. Todo esto con la intención de reducir, mitigar, corregir y compensar los impactos.

En 1969 se da un paso adelante, en los Estados Unidos, con la aprobación del “National Environmental Policy Act” (N.E.P.A.). Esta normativa dispone la introducción del EIA, el refuerzo del “Environmental Protection Agency” (con un rol administrativo de control), y dispone la creación del “Council on Environmental Quality” (con un rol consultivo para la presidencia).

En 1979, se aprueba el “Regulations for implementing the Procedural Previsions of N.E.P.A.”, un reglamento que vuelve obligatorio el EIA para todos los proyectos públicos, o que estén financiados por fondos públicos. El estudio del impacto ambiental es ejecutado directamente por la autoridad competente en otorgar la respectiva licencia final, está prevista la emanación de dos actos separados: uno relativo a la evaluación de los impactos ambientales y el otro relativo a la autorización de ejecutar la obra.

En 1973 en Canadá surge la norma “Environmental Assessment Review Process”, una norma específica referida a la evaluación del impacto ambiental, siguiendo en líneas generales la normativa de los Estados Unidos. En el 1977 se introducen cambios en la normativa sin alterar su sustancia. La norma se aplica a proyectos públicos o a proyectos financiados con recursos públicos.

En 1976 en Francia se aprueba la ley n. 76-629 (del 10 de julio del 1976), relativa a la protección de la naturaleza. Esta ley introduce tres niveles diferentes de evaluación: Estudios ambientales; noticias de impactos; y, estudios de impactos. Se inician las bases para el estudio de impactos ambientales en el ámbito europeo. En Europa los antecedentes son numerosos; destacan las recomendaciones de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En efecto en 1985 la Comunidad Europea emana la Directiva 337/85/CEE referida a evaluación del impacto ambiental en determinados proyectos públicos y privados. La primera aplicación de esta nueva normativa se da en Holanda, en 1986, aprobando una norma ampliada, con particular énfasis en las evaluaciones a ser efectuadas en fase de diseño. El elemento central de la norma holandesa es el análisis comparativo de las alternativas y evaluación de sus respectivos impactos, con la finalidad de determinar la mejor solución en términos ambientales.

En 1979 se comienza a considerar los impactos ambientales de los grandes embalses en Brasil, dirigidos principalmente a elaborar planes de mitigación, en la fase de llenado de los embalses.

 

Evaluación de Impacto Ambiental en España

Las sucesivas directivas provenientes de la Unión Europea obligaron a España a trasponer en su normativa la legislación del impacto ambiental. En un principio existió cierta oposición a la evaluación de impacto ambiental por considerar que cumplir dicha normativa haría menos competitiva a las empresas, aunque a la larga se ha visto que es necesario tener en cuenta los factores ambientales en el estudio de proyectos. La transposición se ha realizado de la siguiente forma:

Directiva europea 85/337/CEE que se traspasaría el 28 de junio de 1986 en Real Decreto Legislativo (RD 1302/1986 de 28 de junio, de Evaluación de Impacto Ambiental) obligando a realizar evaluación de impacto ambiental a industrias extractivas a cielo abierto, explotaciones agrícolas y grandes presas, además de las obligadas por la Unión Europea: aeropuertos, carreteras, ferrocarriles, eliminación de residuos peligrosos o radiactivos, cementeras, acerías, centrales térmicas e industrias químicas (incluyendo refinerías de petróleo). Pero no fue hasta la publicación del Real Decreto 1131/1988, que establece el reglamento, cuando comenzó a aplicarse en España

Ley 6/2001 de 8 de mayo de Impacto Ambiental, obliga a la realización de evaluación en 112 tipos de proyectos, añadiendo 62 donde se obliga al estudio.

Ley 2006 sobre Evaluación Ambiental de Planes y Programas. La ley impone que los planes y programas se evalúen desde el punto de vista ambiental. Esto se debe a que numerosos proyectos se realizaban en función de planes realizados por el Estado y estos planes no eran estudiados desde el punto de vista ambiental, por lo que los proyectos realizados en conjunto podían crear un importante impacto ambiental. Esta nueva ley obligó además a exponer al público el plan y recoger todas las alegaciones posibles que deben aparecer en la Memoria Ambiental y que junto con el Informe de Sostenibilidad Ambiental (ISA) conforman los documentos necesarios para decidir si aprobar un plan o no.

Real Decreto Legislativo 1/2008, de 11 de enero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos (Derogada por Ley 21/2013).

Actualmente se ha publicado la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, que unifica en un único texto el procedimiento tanto para proyectos, planes y programas, dando un plazo de un año a las Comunidades Autónomas para adecuar su legislación.

Directiva 2011/92/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de diciembre de 2011, relativa a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente. Deroga la Directiva 85/337/CEE, la Directiva 97/11/CE, el artículo 3 de la Directiva 2003/35/CE y el artículo 31 de la Directiva 2009/31/CE.

 

¿Cuál es el propósito del proceso de EIA?

Se entiende por evaluación del impacto ambiental el conjunto de estudios y sistemas técnicos que permiten estimar los efectos que la ejecución de un determinado proyecto, obra o actividad causa sobre el medio ambiente.

La evaluación de impacto ambiental debe comprender, al menos, la estimación de los efectos sobre la población humana, la fauna, la flora, la vegetación, la gea, el suelo, el agua, el aire, el clima, el paisaje y la estructura y función de los ecosistemas presentes en el área previsiblemente afectada. Asimismo, debe comprender estimación de la incidencia que el proyecto, obra o actividad tiene sobre los elementos que componen el Patrimonio Histórico, sobre las relaciones sociales y las condiciones de sosiego público, tales como ruidos, vibraciones, olores y emisiones luminosas, y la de cualquier otra incidencia ambiental derivada de su ejecución.

El proceso de Evaluación de Impacto Ambiental  (EIA) es un procedimiento interdisciplinario de múltiples pasos para asegurar que las consideraciones ambientales han sido tomadas en cuenta en las decisiones relativas a los proyectos que pueden tener un impacto en el ambiente. El proceso de EIA en términos sencillos sirve para identificar los posibles efectos ambientales de una actividad propuesta, y cómo estos impactos pueden mitigarse. 

El propósito del proceso es informar al tomador de decisiones así como al público respecto de las consecuencias ambientales de la implementación de un proyecto propuesto. El documento de evaluación del impacto en sí mismo es una herramienta técnica que identifica, predice y analiza los efectos sobre el ambiente físico, social, cultural y los efectos en la salud. El proceso de EIA también juega un rol importante en el procedimiento general de toma de decisiones al promover la transparencia y participación del público.

Es importante señalar que el proceso de EIA no garantiza que un proyecto no será modificado o rechazado si el proceso revela que habrá impactos ambientales serios. En algunos países, un tomador de decisiones puede, de hecho, elegir la alternativa ambientalmente más dañina siempre y cuando las consecuencias sean presentadas en la EIA. En otras palabras, el proceso de la EIA asegura una decisión informada, no necesariamente una decisión ambientalmente beneficiosa

BENEFICIOS DEL PROCESO DE EIA

  1. Potencialmente filtra proyectos ambientalmente inapropiados
  2. Propone diseños modificados a fin de reducir impactos ambientales
  3. Identifica las alternativas ambientalmente más factibles
  4. Predice los efectos significativos adversos de proyectos potenciales
  5. Identifica las medidas de mitigación para evitar, reducir o contrarrestar impactos mayores
  6. Compromete e informa a las comunidades e individuos potencialmente afectados
  7. Influye la toma de decisiones y el desarrollo de los términos y condiciones

La Evaluación de Impacto Ambiental constituye una técnica cuya operatividad y validez como instrumento para la preservación de los recursos naturales y defensa del medio ambiente están recomendadas por Organismos internacionales como PNUMA, OCDE, CEPE, CEE y viene avalada por la experiencia acumulada en países desarrollados que la han aplicado, incorporada a su ordenamiento jurídico desde hace años.

De estas experiencias se deduce que la Evaluación de Impacto Ambiental, lejos de ser un freno al desarrollo y al progreso, supone y garantiza una visión más completa e integrada de las actuaciones sobre el medio en que vivimos, una mayor creatividad e ingenio, mayor responsabilidad social en los proyectos, la motivación para investigar en nuevas soluciones tecnológicas y, en definitiva, una mayor reflexión en los procesos de planificación y de toma de decisiones.

 

¿Quién prepara un EIA?

Dependiendo del sistema de EIA, la responsabilidad de elaborar un estudio de EIA puede ser asignada a una de dos partes: la agencia gubernamental o ministerio responsable de la autorización de un proyecto minero o quien propone el proyecto. Si la ley de EIA lo permite, cualquiera de las partes puede optar por contratar un consultor para preparar el informe de evaluación del impacto o manejar porciones específicas del proceso de EIA, tales como la participación pública o los estudios técnicos.

Algunas leyes de EIA reconocen el conflicto de intereses inherente que se produce cuando una compañía minera u otro proponente de proyecto contratan a un consultor para preparar un EIA.

Usar un consultar conlleva el riesgo de que el documento este parcializado a favor de llevar adelante el proyecto. Si una empresa contrata una consultora, los conflictos pueden surgir siel consultor cree que recibirá más trabajo en el futuro en caso de que el proyecto sea aprobado o si los beneficios de las actividades relacionadas al proyecto (por ejemplo, trabajo  de consultoría para un puerto donde el mineral será exportado).

Algunas leyes requieren que el consultor este registrado con el gobierno y/o que este acreditado profesionalmente en la preparación de EIA. En algunos casos, se le pedirá al consultor que prepare una declaración que muestre cualquier interés financiero o de otro tipo en el resultado del proyecto. En el caso de empresas públicas el conflicto de intereses disminuye al no existir una relación de dependencia con el promotor.

La norma establece que el estudio de impacto ha de realizarse sobre la base de una información exhaustiva de los efectos que los proyectos pueden tener sobre el medio ambiente; información que no sólo ha de ser proporcionada por el titular del proyecto, sino que ha de ser completada por las autoridades y por el público susceptible de ser afectado por el proyecto. La legislación española considera una infracción grave la ocultación de información.

La evaluación se realiza sobre la base de un estudio de impacto cuyo contenido se especifica, y para cuya elaboración se cuenta con la máxima información que le será suministrada al titular del proyecto y responsable de la realización del estudio, por la Administración; quien la podrá obtener de personas, Instituciones cualificadas y Administraciones Públicas, previa consulta sobre los extremos del proyecto que a su juicio pueden tener incidencia medioambiental. Realizado el estudio, éste, conjunta o separadamente del proyecto, según esté o no previsto en el procedimiento sustantivo, será sometido a información pública y a los demás informes que en cada caso se consideren oportunos. Con este proceder se consigue la realización de una evaluación objetiva evitando dilaciones innecesarias

 

Etapas del proceso de EIA

Aunque el proceso de EIA no es uniforme en todos los países, generalmente el procedimiento consiste en un conjunto de pasos que culminan en un informe escrito de la evaluación de impacto que informará al tomador de decisiones si aprueba o rechaza el proyecto propuesto.

EL FLUJOGRAMA QUE SE MUESTRA A CONTINUACIÓN, REPRESENTA LOS ELEMENTOS BÁSICOS DE UNA BUENA PRÁCTICA DE EIA

 

Se llama Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) al procedimiento técnico-administrativo que sirve para identificar, prevenir e interpretar los impactos ambientales que producirá un proyecto en su entorno en caso de ser ejecutado, todo ello con el fin de que la administración competente pueda aceptarlo, rechazarlo o modificarlo. Este procedimiento jurídico administrativo se inicia con la presentación de la memoria resumen por parte del promotor, sigue con la realización de consultas previas a personas e instituciones por parte del órgano ambiental, continúa con la realización del EsIA (Estudio de Impacto Ambiental) a cargo del promotor y su presentación al órgano sustantivo. Se prolonga en un proceso de participación pública y se concluye con la emisión de la DIA (Declaración de Impacto Ambiental) por parte del Órgano Ambiental.

 

Los proyectos o programas deberán incluir un estudio de impacto ambiental que contendrá, al menos, los siguientes datos:

  • Descripción del proyecto y sus acciones.
  • Examen de alternativas técnicamente viables y justificación de la solución adoptada.
  • Inventario ambiental y descripción de las interacciones ecológicas y ambientales claves.
  • Identificación y valoración de impactos, tanto en la solución propuesta como en sus alternativas.
  • Establecimiento de medidas protectoras y correctoras.
  • Programa de vigilancia ambiental.

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